El Hilo Mágico

mariposa y luz

Desde muy niña, siempre tuve la certeza que la Vida era algo mucho más profundo y extenso que la aparente vida que se iniciaba al nacer y que terminaba al morir el cuerpo.

Mis padres nunca intentaron convencerme de ninguna creencia a pesar de que gran parte de mi familia eran cristianos practicantes, curas o monjas, o por el otro extremo navegaban en la ciencia. Eso facilitó que pudiera vivir la experiencia de la vida de una manera muy genuina.

Recuerdo que desde pequeña, cuando viajábamos con el coche y veía a los animales muertos en las cunetas, sentía mucho amor y algo de tristeza, lo que me impulsaba a querer “ayudarlos” de alguna manera. Lo que intuitivamente realizaba era imaginar un potente tubo de Luz que les conducía hacia otro lugar en el que estuvieran fundidos con el Todo. Ese era mi pensamiento y mi deseo, no existían miedos ni juicios, tan solo Amor. Nunca me cuestioné lo que realmente “veía” o hacía.

Durante el paso de mi adolescencia, mi conciencia se situó en la mente y en la lógica, queriendo comprender el mundo desde esa perspectiva, por lo que todo lo que de niña percibí se quedó en algún lugar de mi Ser, y empecé la carrera de Ciencia Físicas con la intención de comprender el universo y la energía. Precisamente en esa época mi padre enfermó durante 4 años, y ya en sus últimos meses de vida descubrieron que se trataba cáncer.

Él, que justamente había sido mi guía para observar el mundo y el universo desde la lógica y la ciencia, y también desde la belleza y el misterio, ahora me iba a ofrecer unos de los aprendizajes más grandes y profundos de toda mi vida: comprender la enfermedad, el apego, lo que significa acompañar a una persona en el proceso de la muerte física, y abrir mi conciencia hacia otros planos de existencia. mariposas y amanecer

Mi mente y mi corazón empezaron a re-conectarse y sucedieron diversas experiencias, que con el paso del los años me condujeron a comprender de manera intuitiva y profunda los procesos de transición de la Conciencia, el proceso del duelo, y la integración de los diversos matices de Luz.

Todo mi camino relacionado con estos temas ha ido guiado por un mágico e inteligente hilo que me llevó a coordinar la red de Ánima (círculos para ayudar a seres en tránsito a dirigirse a la Luz) desde Agartam, hasta el verano del 2016.

De la misma forma, me condujo a realizar un curso de formación dirigido a personas que desean comprender el “Más Allá” y realizar esta labor tan necesaria de forma colectiva o individual. Todo ello encaminado a que estas experiencias se vivan a través del Amor y la Luz, de manera natural, sencilla y profunda.

En estos tiempos donde la Conciencia Humana está realizando un salto cuántico en su proceso evolutivo, es muy importante y necesario aportar nuestra luz, amor y conciencia para sanar esa parte de nuestro camino existencial en el que a veces nos encallamos o apegamos. Llevar la Luz allí donde no se recuerda. sol naciente

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